
UF!!!... aun no me puedo recuperar de la experiencia de ver el tercer capítulo de "
Transformers", la serie cinematográfica desarrollada por el director
Michael Bay ("
Armaggedon", 1998) y que llega hace solo algunos días a nuestra cartelera bajo el subtítulo de "
Dark of The Moon". Decidí ver la versión en 3D y realmente no me equivoqué de formato.
Bay logra nuevamente y en tiempo
record, presentarnos una película impresionante y vertiginosa en términos de acciones y efectos especiales y digitales. Me saco el sombrero frente a este director, quien a costa de un trabajo de sin tregua, al nivel de utilizar un equipo de producción en occidente y otro en oriente, y así poder estar trabajando las 24 horas del día, saca adelante un proyecto que sin duda debe ser de lo mejor que técnicamente ha pasado por las pantallas del mundo... y eso los espectadores lo agradecen a través de miles de
tickets comprados en todo el mundo.


La cinta en tremendamente entretenida, y se apoya en los mismos códigos de sus antecesoras para lograr provocar un muy buen rato frente a la pantalla. Mucha acción, efectos increíbles, un sonido contundente y
complejísimo; junto con el humor permanente presentado a través de personajes secundarios muy bien desarrollados (incluso el mismísimo
John Malkovich participa del elenco), lo anterior sobresale ante una historia simplísima y bien poco convincente, además de
sobreactuaciones irrisorias, frases para el bronce y nada de cabeza sobre un argumento que casi da lo mismo frente a otros focos de atención, como la evidente explotación al físico de
Rosie Huntington-
Whiteley, la modelo y
co protagonista que nada mas tenía que aportar a la película reemplazando a la mucho mas
sexi Megan Fox ("
Jennifer's Body", 2009).


En fin, T3 se vende como lo que es, casi tres horas de acción en 3D como hasta ahora no se había visto en la pantalla grande, y esa sinceridad está por sobre a los elementos cinematográficos que justifican el catalogar esta cinta como de muy mala calidad, ya que en definitiva, nosotros tenemos que estar muy claros de lo que iremos a ver, sin hacernos expectativas sobre elementos estéticos, argumentales y artísticos que obviamente no son
aplicables al formato.

Nuevos Robots y mucho mas sangrientos y rudos a como los habíamos visto antes... al parecer ya no hay pudor al momento de matar personajes ni vaporizar a los humanos como si fueran hormigas, así como tampoco ser odiosamente evidente en
términos de utilizar cuanta estrategia cinéfila existe para mantener al público atento a una película que tiene frente a el.
En fin... si son clásicos y exigentes en términos artísticos, ni
siquera vean el
trailer de este
film. Pero si no lo son, quizás lo pasarán tan bien como yo dentro la sala. Esta vez, y al igual a como ocurrió con "
Avatar" (2009), pagar el sobreprecio de las
entradas 3D, vale la pena de todas maneras.